Uno de los grandes problemas para los arquitectos e ingenieros es lograr grandes alturas y luces utilizando la menor cantidad de elementos estructurales (por cuestiones de estética y presupuesto). Durante el período Gótico se ensayaron algunas soluciones: los constructores colocaron contrafuertes y arbotantes a manera de 'soporte' que permitían hacer catedrales más altas. 

Es decir, unas columnas que servían de apoyo para otras columnas. Y para que las columnas de soporte no se vieran feas, les agregaron pináculos.
 
¿Alguna vez colocaron dos sillas para sostener una manta encima? Pues la lógica era casi la misma.

Estructuración de una Catedral Gótica


El arquitecto catalán Antoni Gaudí concluyó que esa solución era imperfecta ya que era "como si un jorobado, para disimular su defecto, se pusiera banderitas encima" y planteó observar a la naturaleza misma para encontrar una mejor solución. 

Basándose en los instersticios generados entre los dedos de nuestra mano ideó un arco más esbelto y estructural al mismo tiempo: el arco catenario.

Cripta de la Colonia Guell

¿Cómo lo logró?

Primero colocó una serie de cordeles suspendidos en el techo de una pequeña habitación. Luego colocó pequeños sacos de lona conteniendo perdigones con un peso proporcional a las cargas que deberían insistir sobre la estructura:


Ampliando la distancia entre los extremos de los cordeles obtenía diferentes arcos catenarios, los cuales utilizó para colgarlos en una maqueta.



Luego tomó una fotografía y le dio la vuelta.


Concluyó que aquella imagen daba la exacta disposición de pilares, arcos y bóvedas, sin posibilidad de error, ya que la determinación de las formas obedecía solamente a la ley de la gravedad. Y así, sin mayor cálculo matemático, resolvió proyectos como "La Sagrada Familia", solo observando la naturaleza y aplicando la lógica.

La Sagrada Familia - Antoni Gaudi


Referencias:
BASSEGODA, JOAN. El secreto de Gaudí. Triangle Postals, Barcelona. 2007 
http://cripta-guell.blogspot.com/