Los teóricos de la Modernidad clásica prohibieron cualquier tipo de decoración, apostando por la abstracción hacia formas cada vez más puras (cubos, sobre todo) y una ruptura con la continuidad histórica construida.
Años más tarde, el arquitecto italiano Robert Venturi se atrevió a cambiar la apuesta: invocar conscientemente modelos y raíces históricas, volver a estudiar a Palladio, Vitruvio, Boullée y Ledoux, hacer que las formas tradicionales sean aceptadas, re-interpretadas y, por qué no, re-producidas sin temor a burla. Se dio inicio entonces a la coexistencia de elementos heterogéneos, irónicos y 'juguetones' en la arquitectura.
Y aunque hoy la posmodernidad (como movimiento) sea un capítulo cerrado, vale la pena rescatar algunos impulsos historicistas en algunas de las obras del arquitecto posmoderno más mediático.
La Guild-House de Robert Venturi (construida entre 1960-1963) fue básicamente una casa para personas de la tercera edad. Claramente es un edificio que maneja un eje simétrico definido.
Pero lo curioso es que este arquitecto viaja al pasado y divide al edificio en las 3 secciones clásicas, que fueron dejadas de lado por la mayoría de arquitectos de la modernidad:
- Base o zócalo.
- Fuste o cuerpo de ladrillos.
- Remate.
Además, aquí aparece por primera vez la ventana semicircular en el trabajo de Venturi, que ya había sido utilizada antes por Andrea Palladio en la Villa Malcontenta en Italia (1560).
Por otro lado, la columna central y la entrada a manera de embudo fue claramente inspirada en las catedrales góticas, como la de Notre Dame en Francia.
Y esto no es histórico, pero sí un elemento irónico. Cuenta Venturi que, siendo un lugar para ancianos que pasan la mayor parte del tiempo sentados frente al televisor, no encontró una mejor manera de rematar la fachada este edificio que con una antena de televisión.





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